VENTAS DE INDUMENTARÍAS FALSIFICADAS ARRASA EN PARAGUAY

 

Caer en la compra de indumentarias deportivas falsificadas es común para cualquier aficionado, por lo que genera mucha confusión distinguir una réplica de una original.

¿Por qué lo venden al mismo precio que las originales? Existen mini empresas en la ciudad que venden camisetas deportivas de los equipos más importantes del mundo ya sea de fútbol y quizá de otros deportes también, (inclusive clubes locales de Paraguay) la cuestión es que venden mercancía falsa o réplicas a precio de casi originales, y es ahí donde se produce el engaño al consumidor, existen diferencias notorias en los precios, tanto de adquisición de las camisetas de estos negocios y  el precio al cual le venden al público es mucho más alto.

Con la llegada de las nuevas temporadas futbolísticas, un ritual se repite: los equipos presentan las nuevas indumentarias que vestirán las grandes estrellas. Para muchos esto es como un jugoso  negocio que aprovecha el tirón mediático del deporte para hacer caja. Las firmas deportivas que visten a los clubes lo saben, y cada año buscan dar un paso más en el diseño y la innovación de las prendas. Cada día que pasa las marcas ven como en torno a toda su cadena de producción surgen alternativas al margen de la ley, que cobran fuerza a medida que los precios se reducen y la calidad aumenta. Es el negocio de la falsificación o las réplicas, y también está presente en Paraguay.

Replica camiseta Manchester City en Mercado Libre

Camiseta Original Manchester City en el portal PUMA










Antes que nada, debemos aclarar lo siguiente

Replica: Copia de una camiseta con calidad similar o igual al original, fabricada a base de una patente/registro mercantil expirado o con permiso expreso del fabricante original.

Falsificación: La copia de un objeto con el directo objetivo de suplantar el producto de otra compañía imitándolo sin considerar ningún registro mercantil o patente,  sin ninguna relación a la calidad final del producto, lo que se vende no deja de ser una falsificación, es un producto copiado del original fabricado con el objetivo de ganar dinero usando el diseño de otra compañía, y solo dejará de ser una falsificación si obtienen una licencia de los dueños del derecho del diseño,  lo de la copia privada solo protege si NO HAY ANIMO DE LUCRO, que aquí claramente hay, porque se venden a precio de originales y las personas son engañadas, muchas veces ni siquiera se dan cuenta de esto.

Las falsificaciones han crecido de manera exponencial, ganando por esta vía mucho dinero, cada vez mayor de lo que se repartían los shoppings o tiendas deportivas legítimas. Con un simple mensaje de Whatsapp un usuario puede tener en dos o tres semanas una réplica casi idéntica de la camiseta de Cristiano Ronaldo, Leo Messi o Kylian Mbappé, a un precio hasta cuatro o cinco veces menor que el de un shopping o tienda de la marca que vista al equipo elegido en cuestión.

Según el portal de abc Argentina, un barrio de Bangkok en Tailandia se ha especializado en vender elásticas idénticas a las originales. Los bazares, donde a veces se fabrican las camisetas, reciben pedidos de hasta 500 unidades

Páginas online como  “Camisetas Paraguay” y “Camisetas del mundo” que exportan sus productos directamente desde China o Tailandia, ofrecen imitaciones fabricadas con todo lujo de detalles aunque en algunos casos es cuestión de echarle un ojo más detenidamente para ir encontrando pequeñas fallas que delatan este negocio.

 La compra-venta de falsificaciones siempre ha sido un problema al que han debido enfrentarse, con el especial agravio que esta actividad ilegal supone para el mundo del fútbol y las tiendas oficiales. Si bien es cierto que en el pasado estas “copias pirata” se diferenciaban mucho de las prendas originales, hoy en día, con la mejora de los canales de distribución y comunicación y la llegada de internet a todos los hogares, aumentó exponencialmente su demanda y son cada vez más exactas y difíciles de detectar. Con el “boom” del comercio online, los usuarios tienen a golpe de clic, el poder adquirir réplicas casi idénticas de las camisetas de sus ídolos del fútbol, a un precio cuatro o cinco veces menor que el de la elástica oficial. La existencia de conocidos portales que enlazan directamente con los fabricantes de países como China o Tailandia, garantizan que cualquier comprador, de forma anónima, puede tener en unos días en su domicilio copias de tan codiciadas prendas, que alcanzan un gran nivel de sofisticación.

Texturas idénticas, que clonan las tecnologías de los tejidos de las principales marcas mundiales (tecnología “Dry Fit” de Nike o “ClimaLite” de Adidas) y multitud de adornos, leyendas y etiquetas reproducidos a imagen y semejanza de sus originales, en función de cuya elección el precio puede ser muy distinto, hacen de este mercado uno de los más lucrativos para los fabricantes y convierten internet en el mayor de los escaparates posibles, para el avance con total impunidad de las ventas de este tipo de artículos. Diariamente, son cientos de miles las adquisiciones de camisetas y otras mercancías que imitan a las grandes marcas y que cruzan nuestra aduana a través de servicios de paquetería común. Este elevado número de partidas imposibilita a la policía para perseguir este tipo de acciones, por lo que debe esperar a la existencia de una denuncia previa para iniciar investigaciones.



¿A quiénes afecta directamente la venta de estos productos falsificados?

-          El comprador priva a los diseñadores y a otros propietarios de los derechos de autor del fruto de su trabajo y transfiere esas ganancias injustamente a otros.

-          Los productos falsos minan la innovación, perjudicando tanto a los consumidores como a los negocios.  ¿Por qué deberían diseñadores talentosos crear una camiseta increíble o una campera deportiva si no pueden beneficiarse de la recompensa financiera de su creatividad?

-           Los fabricantes de productos falsificados “no pagan impuestos, lo cual significa menos dinero para las escuelas, hospitales, parques y otros programas sociales.

-          Puesto que la mayoría de los productos falsificados son creados en fábricas clandestinas operadas por el crimen organizado, las ganancias a menudo apoyan a grupos terroristas, narcotraficantes, traficantes sexuales y pandillas callejeras.

-          Las fábricas clandestinas, a su vez, son famosas por infringir la legislación sobre el trabajo infantil y los derechos humanos básicos, y muchos trabajadores se ven forzados por medio de un sistema de servidumbre obligatoria, la cual es una forma moderna de esclavitud.

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